Calma el llanto de esa luna
que llega a mis oídos sin cesar,
porque es tan intenso que me abruma
y me inunda de tal forma que no puedo respirar.
Cambia el llanto por un canto que me llegue a estremecer
y que la melodía de tu sentir sea tan profunda
que el deseo de estar a tu lado me haga correr.
En contra del agua, en contra del huracán del viento,
no me importará perder mi aliento
mientras que cuando llegue te encuentre esperándome
con tu corazón para mí abierto.
que llega a mis oídos sin cesar,
porque es tan intenso que me abruma
y me inunda de tal forma que no puedo respirar.
Cambia el llanto por un canto que me llegue a estremecer
y que la melodía de tu sentir sea tan profunda
que el deseo de estar a tu lado me haga correr.
En contra del agua, en contra del huracán del viento,
no me importará perder mi aliento
mientras que cuando llegue te encuentre esperándome
con tu corazón para mí abierto.