sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El mapa melancólico
se destapó su esencia
se agarró su amor
se cobijó en el paisaje
se camufló llorando
se entristeció en el alma
se acercó al arte
pero nadie le dejaba vivir
se desgañitó quitándose sus espinas
se acompañó al infierno
se quitó su esencia
se trastocó su camino
y derramó su sangre
se agigantó su depresión
se fue su luz,
se destapó su origen
se golpeó su sentir
se emocionaron los cantos
lloró hasta el mar
se cayeron los océanos
se adentró la sal en la espuma del pensamiento
se curvaron los años
se destapó su embrujo
se cayó un poema
se hizo su amuleto
para que no se hiciera daño
se volcó la espuma
se pisó su alma
se expresó su furia
se reencarnaron los mares
se ajustó su luz
se perdió el deseo
se agitaron las mareas
se gobernó al mar
se volcó el naufragio
se pisó su arena
se frenó su origen
se colapsó su huella
se apalancó su espíritu
se murió la brisa
se golpeó su palabra contra el agua
se desnudó el tiempo
lloraba el mapa
estaba hundido
estaba muy triste
y murió en soledad
bajo la luz de las estrellas
murió su voz
se decapitó su idea
y cayó roto
en pedazos
hasta ser la leyenda más triste
que existe
ahogado en sus propias venas eternamente.