che ibarra
Poeta recién llegado
Tengo las lágrimas del mar que me diste en un dedal,
el primer día que me miraste. Cruel destino desolado
en la historia de mi vida, debería estar acostumbrado.
Voy llegando y ya te vas, crepúsculo de mi hastío,
cómo te voy a iluminar, si la luna es tu lunar
y lo que te sobra es frío.
Ayer te entregué mi alma, si te llamas satanás,
en el pacto ya he perdido
más de lo que pude dar.
Voy sembrado entre tus senos y el ámbar de tu mirar,
mi segundo nombre es tuyo
y el primero tu dirás.
Llévame a donde me lleves, cóseme a tus vestiduras,
lluéveme en la madrugada.
sibila de mi ansiedad.
Sólo soy porque te quiero y te quiero por lo que soy,
purifícame en el desconsuelo,
mánchame con tu verdad.
Como no voy a sufrirte, exilio de mi soledad,
me inundaste la tristeza
con el mar en un dedal.
Che.
el primer día que me miraste. Cruel destino desolado
en la historia de mi vida, debería estar acostumbrado.
Voy llegando y ya te vas, crepúsculo de mi hastío,
cómo te voy a iluminar, si la luna es tu lunar
y lo que te sobra es frío.
Ayer te entregué mi alma, si te llamas satanás,
en el pacto ya he perdido
más de lo que pude dar.
Voy sembrado entre tus senos y el ámbar de tu mirar,
mi segundo nombre es tuyo
y el primero tu dirás.
Llévame a donde me lleves, cóseme a tus vestiduras,
lluéveme en la madrugada.
sibila de mi ansiedad.
Sólo soy porque te quiero y te quiero por lo que soy,
purifícame en el desconsuelo,
mánchame con tu verdad.
Como no voy a sufrirte, exilio de mi soledad,
me inundaste la tristeza
con el mar en un dedal.
Che.
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