Hellen Cristy
Poeta adicto al portal
Acostada frente al mar mirando sus nocturnas olas
pensando en ti, tratando de suprimirte de mi vida
amanecí rodeada de sus blancas y dolientes espumas
que frotaban con sus vaivenes mi piel punzantemente herida
Con tristeza, en la oscuridad escribí tu nombre en la arena mojada
poco a poco subió la marea borrándolo lentamente en su arrastre
desgarrada por las estocadas de desamor por ti proferidas
observé cada letra deshacerse, embargada de incertidumbre
A la orilla del mar donde te conocí lloré por horas inconsolable
donde antes fui muy feliz contigo, tomada de tu mano
ahora quería olvidar nuestros momentos vividos, adorables
tornándose lo bello de mi amor en instantes indignos, amargos
Flagelándose mi memoria a medida que iba amaneciendo
al mismo ritmo que las letras escritas dolorosamente se disipaban
desaparecía sumergido también en el agua mi gran sentimiento
tu nombre y mi amor se perdían golpeados por el mar embravecido
Me arrodillé frente al inmenso mar cayendo confusamente en cuenta
que el sitio donde intentaba olvidarte fue quien a mí te trajo
él es el protagonista que te arrastró a mí vida, brindándome el cielo
para luego arrojarme al infierno interminable padeciendo tu abandono
No pudiendo creer que olvidemos todo lo que nos unió por tiempo largo
me pregunté ¿Qué haré ahora con tanto amor reservado en mi corazón?
para que nunca aflore de nuevo ¿Dónde sepultarlo?
¿Donde enterrarlo para que no lo resucite ni siquiera la razón?
Observé al mar reduciendo tu nombre, desdibujando tu cara
disminuyendo tus mentiras, desenclavando mi dolor
lancé un grito desesperado a su marejada que enseguida me escuchó
llevándose mi vida contigo, arrastrándose con él todo mi amor
El Mar se llevó tu nombre, mis recuerdos, mis sentimientos
arrojándolos a un sitio relegado, oscuro, haciéndolos añicos
convirtiendo éste huracán de amor en aires desvanecidos
forjando mustiamente la tempestad de un amor en aires disipados
Ahogándolo en su fondo, clausurado en un viejo baúl encerrado
sin esperanzas que pueda sobrevivir en tan escondido lugar
mutilándole las alas, dejándolo olvidado, abandonado
evitando que algún día alcance salir a flote y pueda volver a volar.
Hellen Cristy
9-10-2006