Susana Rodrigues Tuegols
Poeta adicto al portal
EL MAR
El mar empuja a su seno con la celosía abierta.
Arenas de remolinos dorados , rugen a una con las olas
estrepitosamente.
Avanzo inerte con la mirada absorta
como que un amo invisible me llamara y acudo
con pasos calculados rítmicos,
acompasados con mi corazón.
que en este momento sublime y marcado, está en mi boca.
La humedad moja mis labios .
ellos duermen descansan de tus besos
y tus dientes han firmado
una rúbrica poderosa en el carmín.
Desato lujuria, te destapo en mi cerebro,
¡ahhh! ¡aún estas allí!
Mar él no es sincero ,
pero me arrastra
de igual forma que cuando arrasas tú.
¡ Qué incógnita profunda! , como tu lecho.
¡Cuántas burbujas cuánto oxígeno necesito respirar!
Cuando estés calmo ...mar
cuando estés verde mar
cuando pueda reposar mi antojo
iré por los recodos del camino
a olvidar.
SUSANA RODRIGUES TUEGOLS
El mar empuja a su seno con la celosía abierta.
Arenas de remolinos dorados , rugen a una con las olas
estrepitosamente.
Avanzo inerte con la mirada absorta
como que un amo invisible me llamara y acudo
con pasos calculados rítmicos,
acompasados con mi corazón.
que en este momento sublime y marcado, está en mi boca.
La humedad moja mis labios .
ellos duermen descansan de tus besos
y tus dientes han firmado
una rúbrica poderosa en el carmín.
Desato lujuria, te destapo en mi cerebro,
¡ahhh! ¡aún estas allí!
Mar él no es sincero ,
pero me arrastra
de igual forma que cuando arrasas tú.
¡ Qué incógnita profunda! , como tu lecho.
¡Cuántas burbujas cuánto oxígeno necesito respirar!
Cuando estés calmo ...mar
cuando estés verde mar
cuando pueda reposar mi antojo
iré por los recodos del camino
a olvidar.
SUSANA RODRIGUES TUEGOLS