jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
.
esta noche voy a escribir
el mejor poema de la historia
o quizá no el mejor, quizá no tanto
como eso
pero sí probablemente, vamos a decir
uno de los 100 mejores
un poema sencillo y amable, cálido, apretujable
como uno de esos putos ositos de peluche
que los enamorados regalan a su chica
con versos ni muy cortos ni muy
largos
palabras de uso común, expresiones cotidianas
"hace un frío de la mierda", "ya nada es igual"
"vivimos sin saber por qué", "en la mañana aplasté una cucaracha
con un libro del jodido paulo cuello que
uso de calza en una de las patas de la mesa para equilibrarla"
un poema aparentemente ordinario, incluso trivial
donde hable a lo mejor de cómo ya hace rato
que dejé de traerlas todas conmigo
que me está yendo del nabo y que todas aquellas artimañas
que en el pasado me sirvieron para salir airoso de las malas rachas
esta vez ya no parecen funcionarme
o quizá no hable de eso, porque
en realidad a quién jodidos le importa
-y además tampoco es que sirva de mucho hablar de ello-
uno de esos poemas que comienzas a escribir
así como quien no quiere la cosa, incluso hasta con cierta desgana
una noche cualquiera, mientras estás sentado en la cocina
con una taza de café y un cigarrillo humeante en el cenicero
y afuera sopla de vez en cuando una rachita de viento y a la distancia se oyen
las vagas notas de una canción que te trae recuerdos
de alguna época décadas atrás donde todavía
te atrevías a catalogarte a ti mismo como "un puto crak"
una época cuya ninguna de sus noches
te hubiera encontrado nunca en unas condiciones como las de ahora
sentado a solas medio a oscuras en un sucio cuchitril
buscando mantener a raya la tristeza con un café y un cigarrillo
y engañándote pensando que podrías escribir
si te diera por ahí, solo con que te pegara la gana
en cualquier servilleta de papel y sin mayor esfuerzo
-y que el solo hecho de escribirlo te sirviera, encima
como un pequeño salvavidas en el mar de tu enorme sentimiento de fracaso-
el mejor poema de la historia; una cosa que en verdad te cagas
.
esta noche voy a escribir
el mejor poema de la historia
o quizá no el mejor, quizá no tanto
como eso
pero sí probablemente, vamos a decir
uno de los 100 mejores
un poema sencillo y amable, cálido, apretujable
como uno de esos putos ositos de peluche
que los enamorados regalan a su chica
con versos ni muy cortos ni muy
largos
palabras de uso común, expresiones cotidianas
"hace un frío de la mierda", "ya nada es igual"
"vivimos sin saber por qué", "en la mañana aplasté una cucaracha
con un libro del jodido paulo cuello que
uso de calza en una de las patas de la mesa para equilibrarla"
un poema aparentemente ordinario, incluso trivial
donde hable a lo mejor de cómo ya hace rato
que dejé de traerlas todas conmigo
que me está yendo del nabo y que todas aquellas artimañas
que en el pasado me sirvieron para salir airoso de las malas rachas
esta vez ya no parecen funcionarme
o quizá no hable de eso, porque
en realidad a quién jodidos le importa
-y además tampoco es que sirva de mucho hablar de ello-
uno de esos poemas que comienzas a escribir
así como quien no quiere la cosa, incluso hasta con cierta desgana
una noche cualquiera, mientras estás sentado en la cocina
con una taza de café y un cigarrillo humeante en el cenicero
y afuera sopla de vez en cuando una rachita de viento y a la distancia se oyen
las vagas notas de una canción que te trae recuerdos
de alguna época décadas atrás donde todavía
te atrevías a catalogarte a ti mismo como "un puto crak"
una época cuya ninguna de sus noches
te hubiera encontrado nunca en unas condiciones como las de ahora
sentado a solas medio a oscuras en un sucio cuchitril
buscando mantener a raya la tristeza con un café y un cigarrillo
y engañándote pensando que podrías escribir
si te diera por ahí, solo con que te pegara la gana
en cualquier servilleta de papel y sin mayor esfuerzo
-y que el solo hecho de escribirlo te sirviera, encima
como un pequeño salvavidas en el mar de tu enorme sentimiento de fracaso-
el mejor poema de la historia; una cosa que en verdad te cagas
.