TiempOMuertO
Poeta fiel al portal
Camina errante,
por una leve cojera,
un sombrero arrugado,
le cubre su larga,
y blanca cabellera.
Un abrigo sucio y gastado,
envuelve su cuerpo lastimado,
su mirada,
desequilibrada y perdida.
¿Cual es su historia?
La imagen es simple,
en blanco y negro,
con tintes rojos,
teñidos con sangre,
fatalidad de aquel día.
No lo recuerda muy bien,
o no lo quiere hacer,
solo imágenes vagas,
un accidente en auto,
la muerte llevándose
a su esposa y a sus hijos,
olvidándolo a el,
en ese lugar,
herido y malogrado.
Recuerda también,
el ruido infernal
de las sirenas,
y una herida abdominal,
que no paraba de sangrar.
Era sabio en su momento,
era luchador en otro tiempo,
era idealista en el pasado,
soñador truncado.
Era un hombre ejemplar,
haciendo siempre lo correcto,
excelente padre de familia,
intachable y recto.
Entonces…
¿Por qué le toco sufrir de esa forma?
¿Qué hizo mal?
¿Qué marca llevaba?
¿Cuál fue su pecado?
¿Dios era benevolente o castigador?
Tantas preguntas,
tantas interrogantes,
creciendo en su interior.
Y así cargando,
todas esas dudas,
el tiempo pasó,
por su rostro,
por su mente,
y por su cuerpo.
No lograba asimilar la realidad,
que todo le haya sido arrebatado,
en un abrir y cerrar de ojos,
y que haya sobrevivido a la tragedia,
solo para volverse loco.
Vagabundo y ermitaño.
Mira las marcas,
de soledad y tristeza,
en sus muñecas,
la gente lo ignora,
lo rechazan ahora,
pero pocos conocen su historia…
por una leve cojera,
un sombrero arrugado,
le cubre su larga,
y blanca cabellera.
Un abrigo sucio y gastado,
envuelve su cuerpo lastimado,
su mirada,
desequilibrada y perdida.
¿Cual es su historia?
La imagen es simple,
en blanco y negro,
con tintes rojos,
teñidos con sangre,
fatalidad de aquel día.
No lo recuerda muy bien,
o no lo quiere hacer,
solo imágenes vagas,
un accidente en auto,
la muerte llevándose
a su esposa y a sus hijos,
olvidándolo a el,
en ese lugar,
herido y malogrado.
Recuerda también,
el ruido infernal
de las sirenas,
y una herida abdominal,
que no paraba de sangrar.
Era sabio en su momento,
era luchador en otro tiempo,
era idealista en el pasado,
soñador truncado.
Era un hombre ejemplar,
haciendo siempre lo correcto,
excelente padre de familia,
intachable y recto.
Entonces…
¿Por qué le toco sufrir de esa forma?
¿Qué hizo mal?
¿Qué marca llevaba?
¿Cuál fue su pecado?
¿Dios era benevolente o castigador?
Tantas preguntas,
tantas interrogantes,
creciendo en su interior.
Y así cargando,
todas esas dudas,
el tiempo pasó,
por su rostro,
por su mente,
y por su cuerpo.
No lograba asimilar la realidad,
que todo le haya sido arrebatado,
en un abrir y cerrar de ojos,
y que haya sobrevivido a la tragedia,
solo para volverse loco.
Vagabundo y ermitaño.
Mira las marcas,
de soledad y tristeza,
en sus muñecas,
la gente lo ignora,
lo rechazan ahora,
pero pocos conocen su historia…
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