El amor y el odio,
la dulzura y la amargura,
la vida y la muerte,
lo duro y lo tierno,
lo sublime y lo vulgar,
lo malo y lo bueno,
en fin tantas cosas...
Hermosas en el uno,
en su libertad,
en su individualidad.
Y en nombre del amor,
me pediste una y otra vez,
hasta el aburrimiento.
Y te hize caso mi amada.
Y lo ligué todo,
y todo se hizo igual,
aburrido, vulgar,
asqueroso y hediondo.
Lo siento amada mía,
su olor me asquea,
su sabor me da nauseas.
No puedo tomarlo.
Adios para siempre.
la dulzura y la amargura,
la vida y la muerte,
lo duro y lo tierno,
lo sublime y lo vulgar,
lo malo y lo bueno,
en fin tantas cosas...
Hermosas en el uno,
en su libertad,
en su individualidad.
Y en nombre del amor,
me pediste una y otra vez,
hasta el aburrimiento.
Y te hize caso mi amada.
Y lo ligué todo,
y todo se hizo igual,
aburrido, vulgar,
asqueroso y hediondo.
Lo siento amada mía,
su olor me asquea,
su sabor me da nauseas.
No puedo tomarlo.
Adios para siempre.