Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los primeros rayos del sol acariciaron los cristales dejando ver la alquimia de la luz, sus reflejos se esparcieron por la ciudad que entre luces y sombran, transformaban las mortecinas calles después de la oscura noche. Más allá, los límites del mundo, que fascinantes se abrían a su paso haciéndola sierva de sus hechizos.
La evasión, o la ausencia de los tiempos muertos desaparecieron, quedando atrás en la somnolienta mañana, se desperezaron sus miedos, aprendió que vivir entre sombras, es huir de la realidad.
Tenue y efímera, casi vacía de significado, la mañana rehízo el equilibrio y en aquel mundo hostil de su rutina diaria indultó las pequeñeces y los rencores, la luz ocupo sus espacios, ganando tiempo, al tiempo y momentos antes de que el sol rebasara el horizonte, comprendió que… Había desaparecido su miedo, porque la vida está llena de sombras y luces, que unidas formaban su existencia.
Carmen Pacheco Sánchez
La evasión, o la ausencia de los tiempos muertos desaparecieron, quedando atrás en la somnolienta mañana, se desperezaron sus miedos, aprendió que vivir entre sombras, es huir de la realidad.
Tenue y efímera, casi vacía de significado, la mañana rehízo el equilibrio y en aquel mundo hostil de su rutina diaria indultó las pequeñeces y los rencores, la luz ocupo sus espacios, ganando tiempo, al tiempo y momentos antes de que el sol rebasara el horizonte, comprendió que… Había desaparecido su miedo, porque la vida está llena de sombras y luces, que unidas formaban su existencia.
Carmen Pacheco Sánchez
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