Viento de américa
Poeta adicto al portal
"¡No que no, sí que sí,
ya volvimos a salir!"
Papá, diles allá en el cielo
a Dios, a san Pedro, a Cristo,
que te necesito conmigo,
que las cantinas de mala muerte
y las cheves no son lo mismo sin ti;
que las discusiones sobre futbol,
tú al Toluca, yo al Necaxa,
ya no existen, por eso le voy a los Pumas;
que estábamos de acuerdo
en que el PRI es un asco,
por eso apostamos por el zapatismo;
que yo era feliz porque leías mis poemas
y no me decías que llorabas y reías con ellos.
"¡No que no, sí que sí,
ya volvimos a salir!"
Diles a todos ellos y a sus ángeles
que te suelten de inmediato,
que soy maestro y traigo
a mis amigos de la UNAM y del Poli y,
en cuanto sé desocupen en Ayotzinapa,
se vienen conmigo
y les hacemos paro indefinido
hasta que te suelten...
¡Y no estamos jugando!
Te secuestraron sin tu permiso...
¡Y sí te llevaron vivo,
vivo te quiero de regreso!
ya volvimos a salir!"
Papá, diles allá en el cielo
a Dios, a san Pedro, a Cristo,
que te necesito conmigo,
que las cantinas de mala muerte
y las cheves no son lo mismo sin ti;
que las discusiones sobre futbol,
tú al Toluca, yo al Necaxa,
ya no existen, por eso le voy a los Pumas;
que estábamos de acuerdo
en que el PRI es un asco,
por eso apostamos por el zapatismo;
que yo era feliz porque leías mis poemas
y no me decías que llorabas y reías con ellos.
"¡No que no, sí que sí,
ya volvimos a salir!"
Diles a todos ellos y a sus ángeles
que te suelten de inmediato,
que soy maestro y traigo
a mis amigos de la UNAM y del Poli y,
en cuanto sé desocupen en Ayotzinapa,
se vienen conmigo
y les hacemos paro indefinido
hasta que te suelten...
¡Y no estamos jugando!
Te secuestraron sin tu permiso...
¡Y sí te llevaron vivo,
vivo te quiero de regreso!