marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi mano te escribe inútil,
una lágrima obstruye mi pluma,
se seca la tinta,
y el frío se cuela en mi espalda.
La perdida se acoge en el alma,
se vuela el sentido,
y el yermo del calor
hoy,... invade mi sangre.
Tu llanto despierta mis limites,
mi adiós... espera en una sentencia,
mi vida se ata a tus manos,
y la cordura te mancha.
El desvelo aumenta las horas,
tu llamado urge en mi voz,
tus letras anhelan perdón
y el misterio aún no responde.
Nada calibra el amor,
ahora que esta herido...
una lágrima obstruye mi pluma,
se seca la tinta,
y el frío se cuela en mi espalda.
La perdida se acoge en el alma,
se vuela el sentido,
y el yermo del calor
hoy,... invade mi sangre.
Tu llanto despierta mis limites,
mi adiós... espera en una sentencia,
mi vida se ata a tus manos,
y la cordura te mancha.
El desvelo aumenta las horas,
tu llamado urge en mi voz,
tus letras anhelan perdón
y el misterio aún no responde.
Nada calibra el amor,
ahora que esta herido...