El misterio.
Con suave sofisticación,
con buen gusto y alegría,
vivía en preocupación
por quienes cerca tenía.
Muy confiable era ella
emocional, digna, ruda
era la mujer más bella
Y egoísta testaruda.
Era amante insatisfecha,
modesta pero ambiciosa,
con amigos y enemigos,
de talentos e industriosa.
Del misterio de ocasión
y de todo lo que consigo
con mi más roja pasión,
ella era el retrato vivo.
Al ser tersa como un cielo
marcó tiempos de ilusión
que se fueron en desvelo
por no alcanzar su pasión.
Y a sus labios me bebí
en noches de plenilunio,
y amor y tiempo perdí
en el terrible infortunio.
Pues sus besos no bastaban,
su amor completo, tampoco
porque en su ser aguardaban
secretos que vuelven loco.
Enigmas indescifrables
que eran cimas del placer
con dichas inenarrables
que nunca logré entender.
Me encantaba complacerla
con vinos, flores y cantos
e intentaba comprenderla,
como lo intentaron tantos.
Mas fracase sin más calma,
porque mi sino no es bueno
y nunca se fusiona el alma
a un medio que le es ajeno.
Lo sé, fue triste olvidarla,
huí y su recuerdo borré,
y aunque busque recordarla,
yo ya sé que hoy no podré.
Con suave sofisticación,
con buen gusto y alegría,
vivía en preocupación
por quienes cerca tenía.
Muy confiable era ella
emocional, digna, ruda
era la mujer más bella
Y egoísta testaruda.
Era amante insatisfecha,
modesta pero ambiciosa,
con amigos y enemigos,
de talentos e industriosa.
Del misterio de ocasión
y de todo lo que consigo
con mi más roja pasión,
ella era el retrato vivo.
Al ser tersa como un cielo
marcó tiempos de ilusión
que se fueron en desvelo
por no alcanzar su pasión.
Y a sus labios me bebí
en noches de plenilunio,
y amor y tiempo perdí
en el terrible infortunio.
Pues sus besos no bastaban,
su amor completo, tampoco
porque en su ser aguardaban
secretos que vuelven loco.
Enigmas indescifrables
que eran cimas del placer
con dichas inenarrables
que nunca logré entender.
Me encantaba complacerla
con vinos, flores y cantos
e intentaba comprenderla,
como lo intentaron tantos.
Mas fracase sin más calma,
porque mi sino no es bueno
y nunca se fusiona el alma
a un medio que le es ajeno.
Lo sé, fue triste olvidarla,
huí y su recuerdo borré,
y aunque busque recordarla,
yo ya sé que hoy no podré.
::