Entre mortales, Psique, la más bella.
Del sabio ardor, deseo del hoplita.
A su hijo por envidia envió Afrodita
y destinar un mal amor en ella.
Eros se enamoró de la doncella.
Y el odio de su madre fue su cuita.
La sedujo de noche sin su huella.
Solo su voz brillaba en cada cita.
Sus pérfidas hermanas preguntaron
por tan maravilloso y buen marido.
Con luz de vela dudas despejaron.
Y molesto se echó a volar Cupido
por esa lealtad que no salvaron
y la promesa que quedó en olvido.
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