Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recuerdo que sobre la rosa despertó el silencio,
pensamientos chocan bruscamente contra
mi frente galopando en el cielo negro y en las paredes
de mi cuarto entraron en el olvido,
insólitos arabescos de la alfombra desaparecieron,
pero la penas y aromas de tu ausencia no se evaporaron
ni se apaciguaron tus caricias cuando desperté
vedado y tembloroso.
Recuerdo el calor del posterior combate lleno de
dulzura porque se estampó como un misterio en mi
corazón debilitado y en la repentina opulencia de
nuestras almas.
Recuerdo que todo se volvió peligroso y triste, sobretodo
sobretodo el desbastador golpe sobre mi cabeza me desplomó
hacia el amor que sentí en la alfombra voladora
que me hizo descubrirte por última vez.
Recuerdo que dejé morir mis ojos para que se
volviesen espectrales en los futuros insomnios.
Y recuerdo que aquellos inocentes juegos ya nunca
ya nunca se repitieron porque fueron nada más que un mito.
pensamientos chocan bruscamente contra
mi frente galopando en el cielo negro y en las paredes
de mi cuarto entraron en el olvido,
insólitos arabescos de la alfombra desaparecieron,
pero la penas y aromas de tu ausencia no se evaporaron
ni se apaciguaron tus caricias cuando desperté
vedado y tembloroso.
Recuerdo el calor del posterior combate lleno de
dulzura porque se estampó como un misterio en mi
corazón debilitado y en la repentina opulencia de
nuestras almas.
Recuerdo que todo se volvió peligroso y triste, sobretodo
sobretodo el desbastador golpe sobre mi cabeza me desplomó
hacia el amor que sentí en la alfombra voladora
que me hizo descubrirte por última vez.
Recuerdo que dejé morir mis ojos para que se
volviesen espectrales en los futuros insomnios.
Y recuerdo que aquellos inocentes juegos ya nunca
ya nunca se repitieron porque fueron nada más que un mito.
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