Niño Triste
Poeta recién llegado
El tiempo mengua,
En unos dedos de seda
Y me pregunto:
¿No será la muerta la que se queja?
Sigo siendo una pendeja,
Me visto de negro y nadie me desea.
Si en los brazos arrullo almas
Abandonadas y traicioneras,
Pero no están decididas a pagar su condena.
Quiero ocultarme con las arrabaleras
Y dejar que pase mi pena.
Que me arrullen entre sus pechos,
Mientras yo hago silencio.
El tiempo mengua,
Y yo sigo preguntándome.
¿Acaso la muerte no me desea?
Si ya ha llegado el momento de pagar mi condena
Y aun la espero, para que me arrulle
Como lo hicieron aquellas arrabaleras.
En unos dedos de seda
Y me pregunto:
¿No será la muerta la que se queja?
Sigo siendo una pendeja,
Me visto de negro y nadie me desea.
Si en los brazos arrullo almas
Abandonadas y traicioneras,
Pero no están decididas a pagar su condena.
Quiero ocultarme con las arrabaleras
Y dejar que pase mi pena.
Que me arrullen entre sus pechos,
Mientras yo hago silencio.
El tiempo mengua,
Y yo sigo preguntándome.
¿Acaso la muerte no me desea?
Si ya ha llegado el momento de pagar mi condena
Y aun la espero, para que me arrulle
Como lo hicieron aquellas arrabaleras.
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