Marcelo Raúl
Poeta recién llegado
En el momento exacto
en que dejaste de quererme,
cuando lograste extirparme
como un tumor de tu cuerpo,
en el día cualquiera
que sin plan determinado
y sin vara de medir las consecuencias
me negaste,
descubriste que mi imagen fastidiaba,
dejaste de verme amante
para observarme espantada
como un conglomerado
de sudor y resoplidos,
cuando me convertiste
en un señor extraño
que convivía contigo sin razón,
cuando mis virtudes se borraron de tus ojos
sin dejar rastro
como si jamás hubieran existido,
cuando partiste sin darme un beso
y regresaste sin siquiera esquivarme,
o regalarme una mirada de odio
pues no te quedaba rencor,
en ese instante que ahora ni recuerdas,
decretaste que yo era desperdicio
y lanzaste con descaro
a mi amor,
sin preámbulos ni orquestas
a los brazos expectantes del suicidio.
en que dejaste de quererme,
cuando lograste extirparme
como un tumor de tu cuerpo,
en el día cualquiera
que sin plan determinado
y sin vara de medir las consecuencias
me negaste,
descubriste que mi imagen fastidiaba,
dejaste de verme amante
para observarme espantada
como un conglomerado
de sudor y resoplidos,
cuando me convertiste
en un señor extraño
que convivía contigo sin razón,
cuando mis virtudes se borraron de tus ojos
sin dejar rastro
como si jamás hubieran existido,
cuando partiste sin darme un beso
y regresaste sin siquiera esquivarme,
o regalarme una mirada de odio
pues no te quedaba rencor,
en ese instante que ahora ni recuerdas,
decretaste que yo era desperdicio
y lanzaste con descaro
a mi amor,
sin preámbulos ni orquestas
a los brazos expectantes del suicidio.