Creo que puedes estar llamando monstruo rojo a la llegada del ardor, vehemencia, digamos ímpetu sexual desbocado, que, al sentirlo el protagonista, virgen probablemente, se presenta ante éste por vez primera arrogándose además esa palabra de la que nuestro hombre desconoce todavía su sentido práctico - sabe para qué sirve, pero no lo ha usado - (aunque sí conoce el amor y el deseo sexual teórico, se supone que verá la televisión).
Aquél le tranquiliza "Tranqui, amigo, eso que has leído del amor, ése soy yo. Y adelante, y leña al mono, que es de goma".
Puede incluso referirse a la primera erección delante de la chica que le gusta, al ver aquéllo tan grande (casi desconocido) y tan rojo, recibe el apelativo de "monstruo rojo".
Le ponte ante ella, le obliga a ir a ella, cuyos brazos ya están abiertos,... y ya sabemos lo que viene después. ♦♦
Incluso puede ser la lengua roja al inicio del combate amoroso la que desboca este micro. E incluso otra cosilla, de salaz sustantivo.
Saludos