Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Monstruo
María era una mujer sabia y sumisa,
tenía dos hijos
que iban a la escuela todos los días,
pero tenía un marido
que se creía el rey del mundo
y apenas la regalaba caricias y ternura,
para tan maravilloso amor;
María
se sentía relegada hacia una triste situación,
eran sus hijos o la felicidad de su amor,
su marido era un apasionado jugador de cartas
que nunca comprendió su dolor,
tardaba en llegar a la casa
y lo hacía borracho y sin el más mínimo pudor,
casi siempre perdía en el juego de las cartas
que derrochó, con tanto ardor;
Un día María
de buen talante se lo reprochó,
le dijo, o cambias de vida o me marcho yo,
fueron las últimas palabras de María,
con un cuchillo de la cocina el monstruo la mató,
la dio diez puñaladas en su cuerpo, y no sobrevivió;
Hay hombres y hombres,
que no saben que en esta vida
lo primero es velar por el amor de la mujer
que te dio la vida, el amor... y el placer.
Autor: Ángel San Isidro
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