Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El moro se me moría
Me perdí toda la escena
al llegar tarde y de sombra;
ocultaste en esa cena
la dicha de tu deshonra.
Lo vi con los ojos fríos,
de pana color pajiza,
sombrero que no era mío
al lado de tu camisa.
Alegre te vi cantando,
y no eras la que eras antes.
¿Quién fue el que te alegra?,
¡quién fuera para matarle!
Cariño, cariño mío,
no juegues al que se enreda,
él sólo estaba en el río,
mi mano trajo la prueba.
Tú eres sólo mi alegría,
yo la luna que te alumbra;
ayer lavando en la ría
me vi con la más profunda.
Me dijo, si lo sabía,
quehacer es dar al esposo
los celos que fueron ojos,
tú estabas en la mirilla.
Yo objeto de tu descoro,
víctima de celosía,
tomé el sombrero moro,
y el moro se me moría.
Me perdí toda la escena
al llegar tarde y de sombra;
ocultaste en esa cena
la dicha de tu deshonra.
Lo vi con los ojos fríos,
de pana color pajiza,
sombrero que no era mío
al lado de tu camisa.
Alegre te vi cantando,
y no eras la que eras antes.
¿Quién fue el que te alegra?,
¡quién fuera para matarle!
Cariño, cariño mío,
no juegues al que se enreda,
él sólo estaba en el río,
mi mano trajo la prueba.
Tú eres sólo mi alegría,
yo la luna que te alumbra;
ayer lavando en la ría
me vi con la más profunda.
Me dijo, si lo sabía,
quehacer es dar al esposo
los celos que fueron ojos,
tú estabas en la mirilla.
Yo objeto de tu descoro,
víctima de celosía,
tomé el sombrero moro,
y el moro se me moría.