DEJAVU
Poeta adicto al portal
Desencantado ha quedado el muelle,
su calor se ha colado por la madera
donde una vez marcaron las huellas
dos amores entrelazados en su pasión.
Sus cuerdas gruesas aún sienten las manos:
Nerviosas, cual si dos niños y su primer canción,
como si el gran oceano fuera una multitud,
como si las estrellas les fotografiaran,
como si el viento les abrazara en felicitación.
Desencantado ha quedado el muelle,
ya las aguas no le cantan por la noche,
cuando los amantes saboreaban el dulce son,
y en sus ojos se reflejaba la puesta del sol.
Desencantado ha quedado el muelle,
pues sus amantes han partido sin darle razón,
le han robado al buen muelle su vida,
le han dejado su alma partida
y con su huída le han apagado su corazón.
su calor se ha colado por la madera
donde una vez marcaron las huellas
dos amores entrelazados en su pasión.
Sus cuerdas gruesas aún sienten las manos:
Nerviosas, cual si dos niños y su primer canción,
como si el gran oceano fuera una multitud,
como si las estrellas les fotografiaran,
como si el viento les abrazara en felicitación.
Desencantado ha quedado el muelle,
ya las aguas no le cantan por la noche,
cuando los amantes saboreaban el dulce son,
y en sus ojos se reflejaba la puesta del sol.
Desencantado ha quedado el muelle,
pues sus amantes han partido sin darle razón,
le han robado al buen muelle su vida,
le han dejado su alma partida
y con su huída le han apagado su corazón.