Mírate hombre,
mírate mujer,
no son sus inferencias
lo que los salve del "manicomio"
que a las almas enferma
de ansias y poder.
Que conlleva a la
sucia y pestilente guerra...
No son sus creencias,
no son sus vivencias,
ni sus opiniones
o formaciones
que la vida
generosamente les de.
Mírate hombre,
mírate mujer...
que son sus corazones
los que se cierran,
que son sus luces
las que se someten
y apagan,
sus terquedades, así,
los han de vencer.
¡Mírate hombre,
mírate mujer!.
El mundo que le dejan
a sus niños,
que lloran escondidos,
el mundo destruido,
que con necedad
no va a florecer.
mírate mujer,
no son sus inferencias
lo que los salve del "manicomio"
que a las almas enferma
de ansias y poder.
Que conlleva a la
sucia y pestilente guerra...
No son sus creencias,
no son sus vivencias,
ni sus opiniones
o formaciones
que la vida
generosamente les de.
Mírate hombre,
mírate mujer...
que son sus corazones
los que se cierran,
que son sus luces
las que se someten
y apagan,
sus terquedades, así,
los han de vencer.
¡Mírate hombre,
mírate mujer!.
El mundo que le dejan
a sus niños,
que lloran escondidos,
el mundo destruido,
que con necedad
no va a florecer.
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