GUSTAPOESIA
Poeta recién llegado
Actúo en contra de mi alegría, mostrando distancia y lejanía,
día tras día la engaño con mi indiferencia,
día tras día me marchito con esa misma displicencia.
Noche tras noche anhelo su cercanía,
aflora en mí esa valentía, esa gallardía,
vislumbro la solución para mi maldita frustración.
Clara y cristalina, luz divina, se presenta con su cantinela,
¡Dile lo que sientes, siente lo que le digas!,
fácil y sencillo, después de tantos años de cariño.
La mañana se presenta, siento su presencia,
abro lo ojos y ahí sigue, con su frialdad,
muro inexpugnable que frena mis susurros.
Muro sibilino que desfigura mi figura,
mostrándome una vez más, como un témpano sin rumbo,
como un caballito de carrusel.
Lo peor es la consciencia, consciencia que te hace saber,
saber el peso de ese muro, yugo que no te permita flotar,
en el mar revuelto de las sinrazones y los malpensares.
día tras día la engaño con mi indiferencia,
día tras día me marchito con esa misma displicencia.
Noche tras noche anhelo su cercanía,
aflora en mí esa valentía, esa gallardía,
vislumbro la solución para mi maldita frustración.
Clara y cristalina, luz divina, se presenta con su cantinela,
¡Dile lo que sientes, siente lo que le digas!,
fácil y sencillo, después de tantos años de cariño.
La mañana se presenta, siento su presencia,
abro lo ojos y ahí sigue, con su frialdad,
muro inexpugnable que frena mis susurros.
Muro sibilino que desfigura mi figura,
mostrándome una vez más, como un témpano sin rumbo,
como un caballito de carrusel.
Lo peor es la consciencia, consciencia que te hace saber,
saber el peso de ese muro, yugo que no te permita flotar,
en el mar revuelto de las sinrazones y los malpensares.