Kein Williams
Poeta fiel al portal
Había una vez un niño con el corazón de queso que se enamoró de una ratoncita. Ella juró cuidar su corazón y jamás lastimarlo. Él la amaba tanto que lo puso en sus manos. De pronto un día ella conoció a un ratoncito que la engatusó. Entonces ella al perder la razón le ofreció el corazón. Y aquel dichoso ratoncito no lo aceptó. En vez de eso le dijo que como prueba de amor quería ese corazón de queso que ella tenía sobre un pedestal. Ella olvidando todo asintió y dijo es tuyo si eres mío. El niño que había escuchado todo le dijo dáselo, dejó de ser mío desde el día en que te lo entregué. Entonces los 2 ratoncitos se fueron juntos y se comieron un pedacito de ese corazón, desde entonces a los ratoncitos les gusta el queso. Un ángel vio al niño llorando mirando como se iban los 2 ratoncitos, entonces bajó y le dijo: ¿Qué haces mi niño? - Estoy viendo al amor de mi vida. El ángel entonces le dijo - Pero ella se va con otro. Y el niño derramando una lágrima que besó su sonrisa le dijo: Lo sé, yo la dejé irse con él para que sean felices. Entonces el ángel le regaló un corazón nuevo y le dijo pídeme de regalo lo que tú quieras y te lo daré mi dulce niño. Y el niño solo sonrió... Volviendo a casa con el sol naciendo se fue el niño y el Ángel se dijo: Querido niño, te ofrecí cumplirte cualquier deseo y elegiste que ellos sean felices. Tú más que nadie mereces el amor...