Como se acercaron sus ojos y me invitaron
me invadieron, seducieron y serenaron.
La danza de los pliegues marcados en su piel
al ritmo del amanecer callado en su cara dormida.
Su beso de tinte extraño dibujado en mis mejillas
Su voz al vuelo en una ciudad de corazon despoblado
secreteando en los cajones cerrados bajo llave.
Con sonrisa de corazón desalentado en sus noches frías
dejando caer el amargo sabor de su boca acaramelada.
A veces parece mirando fijo el cielo borrado
soñandose en la noche de un muro de tierra
la luna lo acobija en su manto celestial
"el niño de la montaña", me dijeron, le decian...
me invadieron, seducieron y serenaron.
La danza de los pliegues marcados en su piel
al ritmo del amanecer callado en su cara dormida.
Su beso de tinte extraño dibujado en mis mejillas
Su voz al vuelo en una ciudad de corazon despoblado
secreteando en los cajones cerrados bajo llave.
Con sonrisa de corazón desalentado en sus noches frías
dejando caer el amargo sabor de su boca acaramelada.
A veces parece mirando fijo el cielo borrado
soñandose en la noche de un muro de tierra
la luna lo acobija en su manto celestial
"el niño de la montaña", me dijeron, le decian...
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