ricardo felipe
Poeta recién llegado
El otoño y yo somos amigos,
jugamos con la melancolía,
reímos en las tardes tristes,
nos mojamos bajo la lluvia,
sentimos frío a cada rato
y a cada rato también esperamos nuestro invierno.
El trato que tú me diste, es similar al que el sol le dio a mi amigo,
pues parece haberlo olvidado,
así caminamos contando los días,
fabricando rocíos,
bañando las hojas secas por la mañana,
aunque ellas mueren de frío.
La noche también es mi amiga,
porque mi alma muchas veces se ha perdido bajo las estrellas disidentes,
que a cierto rato salen, a contemplar la nada.
La tristeza y yo, hemos creado un nuevo pacto:
Yo lloraré y tú serás la culpable de mis actos.
Ella me enseñará la ensenada a donde fueron a parar mis lágrimas,
yo le regalaré ciertas escrituras apesadumbradas.
Y...
El otoño, la noche, la tristeza, las lágrimas, los versos tristes y yo:
Hoy celebramos el día que nos conocimos,
brindamos por los amores decadentes...
Mirando la nota que un día me dejaste.
Ricardo Felipe
El último bardo
jugamos con la melancolía,
reímos en las tardes tristes,
nos mojamos bajo la lluvia,
sentimos frío a cada rato
y a cada rato también esperamos nuestro invierno.
El trato que tú me diste, es similar al que el sol le dio a mi amigo,
pues parece haberlo olvidado,
así caminamos contando los días,
fabricando rocíos,
bañando las hojas secas por la mañana,
aunque ellas mueren de frío.
La noche también es mi amiga,
porque mi alma muchas veces se ha perdido bajo las estrellas disidentes,
que a cierto rato salen, a contemplar la nada.
La tristeza y yo, hemos creado un nuevo pacto:
Yo lloraré y tú serás la culpable de mis actos.
Ella me enseñará la ensenada a donde fueron a parar mis lágrimas,
yo le regalaré ciertas escrituras apesadumbradas.
Y...
El otoño, la noche, la tristeza, las lágrimas, los versos tristes y yo:
Hoy celebramos el día que nos conocimos,
brindamos por los amores decadentes...
Mirando la nota que un día me dejaste.
Ricardo Felipe
El último bardo