KLOSY
LordCarloz
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que era tan impresionante su belleza
Que no podía existir hombre capaz de no amarla
Y enloquecer, ir a los abismos profundos del infierno
A rescatar su corazón prisionero del enemigo.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que fueron aquellos grandes amores
Los que enloquecieron su inocente pensamiento
Hasta dejarla sepultada en medio del amplio desierto
En el que tuvo por final su deslumbrante perfección.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que con el solo toque de sus manos
Podía curar las heridas en el alma de cualquiera
Que mereciera las grandezas de su compasión
Que no tenía límites, ni fronteras, ni oscuridades.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que su corazón era tan desventurado
Que en aquellas tristes noches de su desencanto
Cristalinas lágrimas se volcaban desde su mirada
Para crear el oasis donde otros encontraron refugio.
car_loz_sic@hotmail.com
Pero decían que era tan impresionante su belleza
Que no podía existir hombre capaz de no amarla
Y enloquecer, ir a los abismos profundos del infierno
A rescatar su corazón prisionero del enemigo.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que fueron aquellos grandes amores
Los que enloquecieron su inocente pensamiento
Hasta dejarla sepultada en medio del amplio desierto
En el que tuvo por final su deslumbrante perfección.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que con el solo toque de sus manos
Podía curar las heridas en el alma de cualquiera
Que mereciera las grandezas de su compasión
Que no tenía límites, ni fronteras, ni oscuridades.
Yo no conocí a la Diosa
Pero decían que su corazón era tan desventurado
Que en aquellas tristes noches de su desencanto
Cristalinas lágrimas se volcaban desde su mirada
Para crear el oasis donde otros encontraron refugio.
car_loz_sic@hotmail.com