patricio leiva
Poeta recién llegado
Tú que me miras con rencor
En tu profunda visión puedo contemplar
El odio que sientes por mí
Y cada vez que te presiento
Debo esconderme.
Para evitar esa ojeada saturada de fuego, llena de ira y aborrecía.
Para evitar el llanto y dolor al no tenerte en mis brazos, como el clavel y la rosa.
Ya no puedo descifrar el misterio de tu alma y es el porque me odias.