No se puede decir de otra manera
que en su poltrona vilipendia todo,
y que esas lluvias dejan este lodo
embarrando la vida a cualesquiera.
Las mordidas engordan la cartera
en tanto que se aferra a su acomodo,
apoyos ya los tiene y, sobre todo,
las risas de una hiena lisonjera.
Ante el peligro que anunciado viene,
de su vocero el eufemismo ultraja
a cuantos a su antojo le conviene.
Y el ojo con la viga ve la paja,
mientras la patria apenas se sostiene
en su palacio alegre la amortaja*.
*(Verso de Don Francisco de Quevedo Villegas)
Pepe Soriano
SafeCreative
que en su poltrona vilipendia todo,
y que esas lluvias dejan este lodo
embarrando la vida a cualesquiera.
Las mordidas engordan la cartera
en tanto que se aferra a su acomodo,
apoyos ya los tiene y, sobre todo,
las risas de una hiena lisonjera.
Ante el peligro que anunciado viene,
de su vocero el eufemismo ultraja
a cuantos a su antojo le conviene.
Y el ojo con la viga ve la paja,
mientras la patria apenas se sostiene
en su palacio alegre la amortaja*.
*(Verso de Don Francisco de Quevedo Villegas)
Pepe Soriano
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