luvitin
Poeta adicto al portal
No hay duende fugaz en la noche,
ni la luna persigue su sombra,
el misterio devuelve al espejo
imágenes indefinidas.
La flor mineral era pétalo,
adulando tu piel encendida,
en la osada intención desmedida,
de susurro y pasiones furtivas.
No hay vuelo, ni magia, ni hechizo,
solo sombras silencian los días,
es tu nombre en la lejanía,
que murmuro temiendo el olvido.
Tito Visentín
ni la luna persigue su sombra,
el misterio devuelve al espejo
imágenes indefinidas.
La flor mineral era pétalo,
adulando tu piel encendida,
en la osada intención desmedida,
de susurro y pasiones furtivas.
No hay vuelo, ni magia, ni hechizo,
solo sombras silencian los días,
es tu nombre en la lejanía,
que murmuro temiendo el olvido.
Tito Visentín