Si me vez cuando camine
En tus silenciosas tardes.
Y tu parca mirada se abstiene,
Me abstendré
Y entonces como una epifanía
Aparecerán las cenizas de tu albor.
Cuando nos encontremos
Sin que te recuerde
Cuando los tempos de tu voz
No ericen mi piel.
Y no se arrugue mi alma al hablarte
No serán mis ojos más testigos
De tantos anhelos.
Ahora márchate
Tan rápido como puedas.
Corre, corre y luego descansa.
Pero no mires atrás,
No encontraras mi sombra
Ni mi sosegada fatiga
Susurrándote al oído
Solo estará el viento y el olvido.
En tus silenciosas tardes.
Y tu parca mirada se abstiene,
Me abstendré
Y entonces como una epifanía
Aparecerán las cenizas de tu albor.
Cuando nos encontremos
Sin que te recuerde
Cuando los tempos de tu voz
No ericen mi piel.
Y no se arrugue mi alma al hablarte
No serán mis ojos más testigos
De tantos anhelos.
Ahora márchate
Tan rápido como puedas.
Corre, corre y luego descansa.
Pero no mires atrás,
No encontraras mi sombra
Ni mi sosegada fatiga
Susurrándote al oído
Solo estará el viento y el olvido.
Última edición: