Pero alguna vez hemos de acabar, en la tarea creativa. No se puede crear Felicidad. Son la Felicidad y el Amor, musas de inspiración universal. Ya estaban. No las generas. No las promocionas. No las proporcionas, tampoco. Te aferras a ellas. Y eres Dios, pero tampoco eres tan especial. Así se siente... Inmortal, y con mucha paciencia y Misericordia. Recordando cada pequeño paso, hacia la cima. Puesto que él ya, llegó. Él ya es.