Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Traigo en los bolsillos la primavera,
deshojada en miles de palabras,
cantaros vacantes los míos,
para caminar por el otoño
que amenaza con vencerme.
Yo vengo de vuelta,
tú te has ido.
En el camino huellas en el hierro,
por delante el mundo entero y vacío.
La lluvia es inminente,
las nubes y el mar visten su plata,
el abrojo del recuerdo,
como el cardo más seco,
corona mi frente.
Silente espera el ojo
tus consecuencias ,
en una tarde como esta,
con la escenografía perfecta,
con las gentes distraídas,
y con los pájaros en silencio.
Con muchos que ríen la vida de la mano,
y algunos como nosotros perdidos,
en el valle de sombras y muerte,
de tus palabras y las mías.
Vestidos de tristeza y baja la cabeza
malgastando los ojos en horizontes
creados y precisos para el dolor.
Nadie puede imaginar
mientras ríe paisajes como este,
no pude elucubrar jamás mientras te amaba,
estas calles vacías de ti.
Puedo imaginar mil tardes como esta,
el otoño amenaza con vencerme,
y recién comienzo a caminar,
la lluvia es inminente,
las nubes y el mar visten su plata.
Yo llevo una primavera muerta en el pecho
deshojada en los bolsillos,
rendidos los ojos de no verte,
el otoño amenaza con vencerme,
desatando su primera lluvia
sobre mí.
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