¡Oh...el otoño!
Maravillosa estación,
caen las hojas al abandono
del viento y del frío chillón.
De los rayos tenues del sol,
acarician las ramas desnudas.
A través del eco de su voz muda,
entonan un triste tono bemol.
En la sombra de la alta montaña,
cruza el riachuelo de la vida,
en el corazón del poeta entraña,
la imagen de la esencia colorida.
El zaino inverno amenaza su venida.
Lloran las aves la nostálgica despedida.
Barre a su paso, el níveo blanquizo,
que oculta la tierra, su marrón cobrizo.
Maravillosa estación,
caen las hojas al abandono
del viento y del frío chillón.
De los rayos tenues del sol,
acarician las ramas desnudas.
A través del eco de su voz muda,
entonan un triste tono bemol.
En la sombra de la alta montaña,
cruza el riachuelo de la vida,
en el corazón del poeta entraña,
la imagen de la esencia colorida.
El zaino inverno amenaza su venida.
Lloran las aves la nostálgica despedida.
Barre a su paso, el níveo blanquizo,
que oculta la tierra, su marrón cobrizo.
::