Frank naranja
Poeta asiduo al portal
Triste y vencido partió en vil letargo
pidiendo jamás regresar.
Agrio es el vino, el pan muy amargo;
su cama es duro pedernal.
Su templo, paredes mojadas y grises,
sin tiempo, ni Cristo ni cruz.
Macabras las sombras que bailan felices
cerrando el espacio a la luz.
Ni en las tumbas, en tus sueños,
lograste enterrar la maldad.
Y sus muertos son los dueños
de tu llanto en la oscuridad.
Y en tus sueños se aparecen
vestidos de luz y dolor;
te conquistan y te ofrecen
sonrisas de un crudo terror.
Torcidos sus días, sus huesos, su credo
persigue su bello final.
Maldita la sangre más dulce el veneno
le sabe a azufre y a sal.
Cumplido el tormento ya nada maldice
su viaje de luto ancestral.
Satán lo recibe, lo besa y le dice :
ya puedes por fin despertar !.
Ni en las tumbas, en tus sueños,
lograste enterrar la maldad.
Y sus muertos son los dueños
de tu llanto en la oscuridad.
Y en tus sueños se aparecen
vestidos de luz y dolor;
te conquistan y te ofrecen
sonrisas de un crudo terror.
pidiendo jamás regresar.
Agrio es el vino, el pan muy amargo;
su cama es duro pedernal.
Su templo, paredes mojadas y grises,
sin tiempo, ni Cristo ni cruz.
Macabras las sombras que bailan felices
cerrando el espacio a la luz.
Ni en las tumbas, en tus sueños,
lograste enterrar la maldad.
Y sus muertos son los dueños
de tu llanto en la oscuridad.
Y en tus sueños se aparecen
vestidos de luz y dolor;
te conquistan y te ofrecen
sonrisas de un crudo terror.
Torcidos sus días, sus huesos, su credo
persigue su bello final.
Maldita la sangre más dulce el veneno
le sabe a azufre y a sal.
Cumplido el tormento ya nada maldice
su viaje de luto ancestral.
Satán lo recibe, lo besa y le dice :
ya puedes por fin despertar !.
Ni en las tumbas, en tus sueños,
lograste enterrar la maldad.
Y sus muertos son los dueños
de tu llanto en la oscuridad.
Y en tus sueños se aparecen
vestidos de luz y dolor;
te conquistan y te ofrecen
sonrisas de un crudo terror.