Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
Me acerco y anoto sus nombres
Es algo que no suelo hacer, pero me movió a ello el que alguna de sus caras me era familiar. Eran cuatro adolescentes a los que RENFE había demandado por pintar un vagón con un grafiti. El psicólogo del Equipo Técnico me había comentado que esa acción era para ellos algo así como un rito de iniciación para hacerse mayores.Al presentarse descubrí al mejor amigo de mi hijo Juan que, como sabe a que me dedico, nunca me habla de incidentes juveniles. Comencé el juicio pensando que podía estar juzgando a mi hijo.
Última edición: