Armas
Poeta recién llegado
EL PAN Y CIRCO DE TUS BESOS
Pude haber llevado el monte a casa,
asfixiar recuerdos en mi axila.
Cerrar puertas.
Pude soñar sin sobresaltos, gatear desnudo;
naufragar en habitaciones desconocidas.
El montón de besos de vidrio me llamaban;
La antigua, La estrella, La pulquería y el puro;
me esperaban las tontas, las desquiciadas,
las intelectuales solitarias, las nocturnas.
La cena con Bob Dylan ya se ha enfriado;
la luna creciente se volvió menguante;
pude pisar el puerto salvo
de los nativos sudados tejiendo ixtle.
Si hubiera querido el sol nunca hubiera arribado
en las bañeras de leche de Dalilas;
ser chupamirto en los campos de flores;
catador de labios, viajero en los cuerpos.
Pude silenciar la orquesta y sabotear el acto;
pude olvidar (bienaventurados los que olvidan);
pude dejar de morir un poco.
Pero preferí volver al pan y circo de tus besos.
Carlos H. Armas