Manuel Alfredo Cáceres
Poeta recién llegado
El paraíso de tu piel.
Como inventar un cielo tapizado de fulgor
De remanso y querubines
Para hacerlo un paraíso.
Donde recostarnos juntos
En una nube suspendidos
En ese cielo infinito
Inventado para los dos.
Y vivir apasionados
La locura y el delirio
Que produce tu presencia
El deseo contenido de tenerte entre mis brazos
Y en este espacio mágico, poderte recorrer.
Con el cielo de testigo
Desnudarte en esta noche
Y cubrirte de caricias
Hasta dibujar tu cuerpo.
Y creando un paraíso
De colores adornado
Tiernamente deslizarte
Hasta hacerte el amor.
El embrujo de tu piel
Deshojándose entre mis dedos
Hasta dejar colmado,
De sudor este remanso.
He sentido tantas veces como muero en este sueño
En que nuestros cuerpos tibios
se inundaron de sudor
Que produce el choque mágico
De tu piel contra mi piel.
Que bendita sensación
Caminar en tu interior
Por el húmedo sendero
Por tus piernas adornado.
Te estremeces con la brisa
Que circula delicada
Por caminos tan estrechos
Que han dejado nuestros cuerpos.
Has abierto ya tus celdas
Para encarcelar mi sabia
Que cual flujo de cometas
Se ha quedado en tu interior.
En un viaje casi eterno
He volado hoy dormido
Hasta despertar absorto
En tus entrañas luminosas.
Quédate amada mía,
en mis brazos esta noche
Atrapada en mis caricias
E inundada en tu sudor.
Que mañana será eterno
En un suave despertar
De ternura y besos plenos
De placer y saciedad.
Porque has sido brisa
Y huracán en mi camino
Porque tu cuerpo menudo
Ha sido un sueño de pasión.
Despertaré abrazado
A tus caderas delicadas
A tan solo unos segundos
De la puerta a tu interior.
Donde esta noche bella
Deposité todo mi amor
Para hacerte tan eterna
De locura y de pasión
Para hacerte indestructible
Como el paraíso de tu piel
Como inventar un cielo tapizado de fulgor
De remanso y querubines
Para hacerlo un paraíso.
Donde recostarnos juntos
En una nube suspendidos
En ese cielo infinito
Inventado para los dos.
Y vivir apasionados
La locura y el delirio
Que produce tu presencia
El deseo contenido de tenerte entre mis brazos
Y en este espacio mágico, poderte recorrer.
Con el cielo de testigo
Desnudarte en esta noche
Y cubrirte de caricias
Hasta dibujar tu cuerpo.
Y creando un paraíso
De colores adornado
Tiernamente deslizarte
Hasta hacerte el amor.
El embrujo de tu piel
Deshojándose entre mis dedos
Hasta dejar colmado,
De sudor este remanso.
He sentido tantas veces como muero en este sueño
En que nuestros cuerpos tibios
se inundaron de sudor
Que produce el choque mágico
De tu piel contra mi piel.
Que bendita sensación
Caminar en tu interior
Por el húmedo sendero
Por tus piernas adornado.
Te estremeces con la brisa
Que circula delicada
Por caminos tan estrechos
Que han dejado nuestros cuerpos.
Has abierto ya tus celdas
Para encarcelar mi sabia
Que cual flujo de cometas
Se ha quedado en tu interior.
En un viaje casi eterno
He volado hoy dormido
Hasta despertar absorto
En tus entrañas luminosas.
Quédate amada mía,
en mis brazos esta noche
Atrapada en mis caricias
E inundada en tu sudor.
Que mañana será eterno
En un suave despertar
De ternura y besos plenos
De placer y saciedad.
Porque has sido brisa
Y huracán en mi camino
Porque tu cuerpo menudo
Ha sido un sueño de pasión.
Despertaré abrazado
A tus caderas delicadas
A tan solo unos segundos
De la puerta a tu interior.
Donde esta noche bella
Deposité todo mi amor
Para hacerte tan eterna
De locura y de pasión
Para hacerte indestructible
Como el paraíso de tu piel