epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Contestación a las justificadas quejas de Elhi y Musador
No me nombráis a Cesarfco
ni tampoco a Dulcinista
ellos sí están en mi lista
aunque yo, tan poco abarco.
Y me he metido en un charco
que no se cómo salir;
mas me vais a permitir
hacer una observación:
nos da la equivocación
para poder compartir.
¡Cómo se anima la cosa!
en poética campaña;
me falta en esta compaña
Alfredo Grajales Sosa.
Este parnaso rebosa
de buenas plumas poéticas,
guardianes de las estéticas
que cuidan siempre del arte
y tienen como estandarte
bellas ideas magnéticas.
No quiero perder compás
ni hacer victimas de olvido
peritonitico he sido
para no serlo jamás.
Agradezco por demás
que me aticen la memoria;
¡implicaos con euforia!
ayudando a recordarme,
que de nadie he de olvidarme
hasta el final de mi historia.
¡Y cómo pudo pasar
que en mis “celosos arcanos”
olvidara a tan cercanos
poetas del buen versar!
Mas debo rectificar
e incluir en mi Parnaso,
aunque vayan con retraso,
a prestigiosos poetas.
Unas malditas anfetas
produjeron este ocaso.
¿Vegetaste Epimeteo?
¿Por qué no incluiste a Carpio?
¿Te operaron de endocarpio
o sufriste un devaneo?
Cual vegetal, no te veo,
mas del cerebro dimite.
Aquél que a Llamas omite
la musa no le ilumina.
Elhi te lo recrimina,
da gracias que no te grite.
Aguantemos el envite
y nombremos a otros vates
que si surgen más combates
alguien estará al quite.
Con esto quizás evite
de Elhi su tantarantán.
Incluyo aquí a kalkbadan
pero por méritos propios,
no por efectos de opios
que al poeta no le van.
Esa lista continuemos
por mor del “corregidor”
que al ser el observador
de su saber aprendemos.
Y nunca nos ofendemos
maguer mucho que nos grite.
¡Musador! estate al quite!
la rima búscala tú
que yo pondré a Maktu
y así evitas que me agite.
Navego por encontrar
en un poético barco
al buen poeta Cesarfco
que no debiera olvidar.
En una tranquila mar
y con viaje afortunado
mis versos han navegado
con suave soplo apacible.
Un céfiro bonancible
ha sido quien lo ha otorgado
¿El último de la lista?
no lo doy por terminado
sin haber incorporado
al Poeta Dulcinista.
Si se me cierra la vista
atícenme con un tocho.
No les hago el tocomocho
porque no está en mi proyecto.
Hoy finiquito el trayecto
porque yo cierro a las ocho.
No me nombráis a Cesarfco
ni tampoco a Dulcinista
ellos sí están en mi lista
aunque yo, tan poco abarco.
Y me he metido en un charco
que no se cómo salir;
mas me vais a permitir
hacer una observación:
nos da la equivocación
para poder compartir.
¡Cómo se anima la cosa!
en poética campaña;
me falta en esta compaña
Alfredo Grajales Sosa.
Este parnaso rebosa
de buenas plumas poéticas,
guardianes de las estéticas
que cuidan siempre del arte
y tienen como estandarte
bellas ideas magnéticas.
No quiero perder compás
ni hacer victimas de olvido
peritonitico he sido
para no serlo jamás.
Agradezco por demás
que me aticen la memoria;
¡implicaos con euforia!
ayudando a recordarme,
que de nadie he de olvidarme
hasta el final de mi historia.
¡Y cómo pudo pasar
que en mis “celosos arcanos”
olvidara a tan cercanos
poetas del buen versar!
Mas debo rectificar
e incluir en mi Parnaso,
aunque vayan con retraso,
a prestigiosos poetas.
Unas malditas anfetas
produjeron este ocaso.
¿Vegetaste Epimeteo?
¿Por qué no incluiste a Carpio?
¿Te operaron de endocarpio
o sufriste un devaneo?
Cual vegetal, no te veo,
mas del cerebro dimite.
Aquél que a Llamas omite
la musa no le ilumina.
Elhi te lo recrimina,
da gracias que no te grite.
Aguantemos el envite
y nombremos a otros vates
que si surgen más combates
alguien estará al quite.
Con esto quizás evite
de Elhi su tantarantán.
Incluyo aquí a kalkbadan
pero por méritos propios,
no por efectos de opios
que al poeta no le van.
Esa lista continuemos
por mor del “corregidor”
que al ser el observador
de su saber aprendemos.
Y nunca nos ofendemos
maguer mucho que nos grite.
¡Musador! estate al quite!
la rima búscala tú
que yo pondré a Maktu
y así evitas que me agite.
Navego por encontrar
en un poético barco
al buen poeta Cesarfco
que no debiera olvidar.
En una tranquila mar
y con viaje afortunado
mis versos han navegado
con suave soplo apacible.
Un céfiro bonancible
ha sido quien lo ha otorgado
¿El último de la lista?
no lo doy por terminado
sin haber incorporado
al Poeta Dulcinista.
Si se me cierra la vista
atícenme con un tocho.
No les hago el tocomocho
porque no está en mi proyecto.
Hoy finiquito el trayecto
porque yo cierro a las ocho.