fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
El pasado no quiere morir
He retrocedido un siglo atrás.
Es domingo y estoy profundamente dormida, y una quitada de manta hace que salte
asustada, de la cama.
Es la abuela que quiere que conozcamos al afilador que por los altavoces nos
recomienda que preparemos todo lo que queramos que nos afile.
En su bicicleta multiusos lleva incorporado toda una tienda andante.
Con una trompetilla y sombrero recorre todas las calles del pueblo.
Asombrada y gustosa de verlo, corro a la cocina y sin miramientos, cojo el cajón de los
cubiertos, bajo a la calle y me coloco en primera fila.
Mi curiosidad hace que le haga mil preguntas que con cariño me responde.
Al terminar con todo reluciente y afilado, subo feliz a casa con ganas de contar
a mis hermanos los nombres de cada una de las piezas que contenía la bicicleta.
Una mañana diferente que he aprendido y a la vez he enseñado.
Techuaym (mío)