Odiseo Ferioli
Poeta recién llegado
Hoy salí a pasear a una vereda escondida.
y dejando el pavimento, me ladraron unos perros.
pero no importo; arrobado, seguí por esos cerros.
¡Cautivado por el aletear de una mariposa perdida!
Odiseo Ferioli
y dejando el pavimento, me ladraron unos perros.
pero no importo; arrobado, seguí por esos cerros.
¡Cautivado por el aletear de una mariposa perdida!
Endiosado por el tri tri de las cigarras.
viendo volar un colibrí, urgiendo sus alas.
reptando una víbora cruzo, de esas malas.
reptando una víbora cruzo, de esas malas.
Surcando los cielos mire una parvada reunida.
zopilotes rondando… ¿despojos? Si es que no erro.
¡Algún animal que murió! .... y le negaron entierro.
zopilotes rondando… ¿despojos? Si es que no erro.
¡Algún animal que murió! .... y le negaron entierro.
Tornando mis sentidos, vi una vegetación florida.
de hermosísimos colores, dignos de hadas.
y el cantar del entorno, donando sus galas.
aspirando un aire limpio y fresco, que inhalas.
de hermosísimos colores, dignos de hadas.
y el cantar del entorno, donando sus galas.
aspirando un aire limpio y fresco, que inhalas.
Arrobado quede de los cerros, del aire, las aves, la flora y de que aquí.
Aire limpio inhalas y exhalas y aquí… ¡¡no han llegado las talas!!
Aire limpio inhalas y exhalas y aquí… ¡¡no han llegado las talas!!
Odiseo Ferioli