SergiMineros
Poeta recién llegado
Hoy mis pasos me conducen
a un patio de Nerja,
donde hay unos ojos que seducen
a cualquiera que se acerca.
Hoy me encuentro feliz,
quedan las penas atrás,
pronto comienza el frenesí,
ya comienzo a suspirar.
A lo lejos veo movimiento,
comienzo a ver su figura,
tendiendo la ropa... hacerlo,
¿es posible con más dulzura?
Sus ojos en mí se clavaron
y me premió con una sonrisa...
de su esencia impregnado,
quedé, tras la brisa.
Dime, malagueña hermosa,
antes de comenzar a soñar,
¿Quién en tus brazos reposa,
quién merece tal felicidad?
a un patio de Nerja,
donde hay unos ojos que seducen
a cualquiera que se acerca.
Hoy me encuentro feliz,
quedan las penas atrás,
pronto comienza el frenesí,
ya comienzo a suspirar.
A lo lejos veo movimiento,
comienzo a ver su figura,
tendiendo la ropa... hacerlo,
¿es posible con más dulzura?
Sus ojos en mí se clavaron
y me premió con una sonrisa...
de su esencia impregnado,
quedé, tras la brisa.
Dime, malagueña hermosa,
antes de comenzar a soñar,
¿Quién en tus brazos reposa,
quién merece tal felicidad?