demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
El pentagrama
Cuando estés perdido en el jardín del edén,
frente, verás un árbol prohibido de manzana,
sabrás que no todas las estrellas van a Belén,
y que más bien ellas constelan un pentagrama.
Tu mirada confusa, contemplará el fruto,
en el árbol del conocimiento del bien y el mal,
y aunque no tengas apetito en absoluto,
el hambre de tu espíritu será colosal.
Y es que el mundo es la esfera que guarda,
la magia de la estrella con cinco puntas,
Las salamandras hacen que esta tierra arda,
llameando tanto bondad como maldad juntas.
Las ondinas, nereidas, ninfas y las sirenas,
nacieron de la alianza de Apsu y Tiamat,
Oh la magia blanca de las riveras serenas,
Oh la magia negra de la amarga agua del mar.
Sobre bellas colinas, y tierras condenadas,
hay una sibila que aún canta su oráculo,
y las sílfides, los silfos y también las hadas,
danzan ante su voz, el ritual del pentáculo.
Ay Venus debes tú salir ya de aquel balcón,
en el que miras de noche danzar al planeta,
y empapar con tu encanto por entre cada rincón,
en donde ha muerto para siempre un poeta.
Oh Perséfone desata hoy el inframundo,
perennemente sobre toda nuestra esencia,
desnúdate Ereshkigal y en solo un segundo,
será libre, el Nergal de nuestra existencia.
El pentagrama en el mundo, enseña un duende,
hace por doquier una muy sublime proyección,
Mira hacia tu alma, que tan solo entiende,
el que ha aprendido implacable la lección.
Y si no encuentras estrellas en el sendero,
y si no divisas señales en tu camino,
puede que sea tan solo que vas de primero,
delineando la ruta de tu propio destino.
Bautiza dios Abraxas a todos los humanos,
con ánimas, éter, akhasa y también lamento,
y has de una vez por todas, a nuestras manos,
construir el mundo que dicta nuestro pensamiento.
Las nubes en el cielo se abren como umbral,
para mostrarte el sendero hacia un edén,
que encontrarás mucho más allá del bien y el mal,
donde es luz la noche, y noche la luz también.
Cuando estés perdido en el jardín del edén,
frente, verás un árbol prohibido de manzana,
sabrás que no todas las estrellas van a Belén,
y que más bien ellas constelan un pentagrama.
Tu mirada confusa, contemplará el fruto,
en el árbol del conocimiento del bien y el mal,
y aunque no tengas apetito en absoluto,
el hambre de tu espíritu será colosal.
Y es que el mundo es la esfera que guarda,
la magia de la estrella con cinco puntas,
Las salamandras hacen que esta tierra arda,
llameando tanto bondad como maldad juntas.
Las ondinas, nereidas, ninfas y las sirenas,
nacieron de la alianza de Apsu y Tiamat,
Oh la magia blanca de las riveras serenas,
Oh la magia negra de la amarga agua del mar.
Sobre bellas colinas, y tierras condenadas,
hay una sibila que aún canta su oráculo,
y las sílfides, los silfos y también las hadas,
danzan ante su voz, el ritual del pentáculo.
Ay Venus debes tú salir ya de aquel balcón,
en el que miras de noche danzar al planeta,
y empapar con tu encanto por entre cada rincón,
en donde ha muerto para siempre un poeta.
Oh Perséfone desata hoy el inframundo,
perennemente sobre toda nuestra esencia,
desnúdate Ereshkigal y en solo un segundo,
será libre, el Nergal de nuestra existencia.
El pentagrama en el mundo, enseña un duende,
hace por doquier una muy sublime proyección,
Mira hacia tu alma, que tan solo entiende,
el que ha aprendido implacable la lección.
Y si no encuentras estrellas en el sendero,
y si no divisas señales en tu camino,
puede que sea tan solo que vas de primero,
delineando la ruta de tu propio destino.
Bautiza dios Abraxas a todos los humanos,
con ánimas, éter, akhasa y también lamento,
y has de una vez por todas, a nuestras manos,
construir el mundo que dicta nuestro pensamiento.
Las nubes en el cielo se abren como umbral,
para mostrarte el sendero hacia un edén,
que encontrarás mucho más allá del bien y el mal,
donde es luz la noche, y noche la luz también.