ricky lagarto
Poeta recién llegado
"El pequeño mal hombre"
Cuentan las voces ajenas y vacías de aquel pueblito en las llanuras,
donde se realizaban los preparativos para una boda.
Un matrimonio de la ciudad fue invitado junto con su hijo de apenas
un año y un nuevo amigo de nombre Marcos quien también era conocido
de los futuros esposos.
Al llegar al pueblo donde se celebraría la boda un curandero que vivía
a la entrada vio al bebé y pregunto al matrimonio que si estaba bautizado.
Ellos negaron con la cabeza y el curandero les dijo que se fueran o que lo
cuidaran muy bien porque las criaturas de la noche se lo podrían robar.
El matrimonio sonrío seriamente y se retiraron algo confundidos.
La primera noche dormían todos tranquilos y el bebé lloró en la madrugada
al ir a ver el niño no estaba en su cuna sino tirado cerca de una puerta.
El matrimonio se asusto un poco pero no pensaron nada fuera de lo normal.
A la siguiente noche el niño volvió a gritar en la madrugada pero esta vez
lo encontraron al borde de unas escaleras y muy alterado.
Ya por la mañana platicaron más seriamente de los sucesos y decidieron
dormir todos junto al bebé.
Pero Marcos dijo que el se quedaría con el bebé puesto que el dormía sólo.
Así fue, y en esa madrugada escucharon un grito muy aterrador y
todos despertaron y corrieron al cuarto donde esta Marcos con el bebé.
Pero no encontraron a nadie y vieron sólo una pequeña sombra correr.
Todos los de la casa se armaron con piedras y palos y persiguieron a la
pequeña sombra.
Ya cuando casi lo atrapaban la sombra subió a un árbol y todos vieron que
la luz de la luna reflejo su rostro y cual sería su sorpresa, que tenía la cara
de Marcos y tras una sonrisa brinco hacia un charco de agua y se hundió.
Al acercarse notaron que el charco apenas llegaba arriba de los talones, que
como era posible hundirse ahí.
Ya nadie supo que le paso a Marcos y al bebé ni quien realmente era Marcos.
Cuentan las voces ajenas y vacías de aquel pueblito en las llanuras,
donde se realizaban los preparativos para una boda.
Un matrimonio de la ciudad fue invitado junto con su hijo de apenas
un año y un nuevo amigo de nombre Marcos quien también era conocido
de los futuros esposos.
Al llegar al pueblo donde se celebraría la boda un curandero que vivía
a la entrada vio al bebé y pregunto al matrimonio que si estaba bautizado.
Ellos negaron con la cabeza y el curandero les dijo que se fueran o que lo
cuidaran muy bien porque las criaturas de la noche se lo podrían robar.
El matrimonio sonrío seriamente y se retiraron algo confundidos.
La primera noche dormían todos tranquilos y el bebé lloró en la madrugada
al ir a ver el niño no estaba en su cuna sino tirado cerca de una puerta.
El matrimonio se asusto un poco pero no pensaron nada fuera de lo normal.
A la siguiente noche el niño volvió a gritar en la madrugada pero esta vez
lo encontraron al borde de unas escaleras y muy alterado.
Ya por la mañana platicaron más seriamente de los sucesos y decidieron
dormir todos junto al bebé.
Pero Marcos dijo que el se quedaría con el bebé puesto que el dormía sólo.
Así fue, y en esa madrugada escucharon un grito muy aterrador y
todos despertaron y corrieron al cuarto donde esta Marcos con el bebé.
Pero no encontraron a nadie y vieron sólo una pequeña sombra correr.
Todos los de la casa se armaron con piedras y palos y persiguieron a la
pequeña sombra.
Ya cuando casi lo atrapaban la sombra subió a un árbol y todos vieron que
la luz de la luna reflejo su rostro y cual sería su sorpresa, que tenía la cara
de Marcos y tras una sonrisa brinco hacia un charco de agua y se hundió.
Al acercarse notaron que el charco apenas llegaba arriba de los talones, que
como era posible hundirse ahí.
Ya nadie supo que le paso a Marcos y al bebé ni quien realmente era Marcos.