EL PIANO SE DESGRANA
El piano se desgrana tallando notas de pórfido
Como una granada abierta
como un beso
como un sol
Sus cálidos sonidos se deslizan
como gotas de aroma líquido.
Extático en la noche recibo la caricia de una mano
la mano de una brisa
o de una levísima ola
La luna es mi aliada entre los flemáticos pinos
Dibujo círculos como salmodias en los viejos pergaminos
-la piel de mi mano cansada es mi más puro pergamino-
mientras apaciento oráculos y traviesas golondrinas.
Construyo con el tiempo que no vivo árboles con escaleras
Sobre la lámina brillante del mar en el plenilunio
escribo mis más candentes canciones
pero las ávidas aguas impiden su vuelo al cielo.
Torres desmochadas para consuelo del ave
y apenas zarzales ásperos para mi descanso guerrero
No me traen las negras nubes las noticias esperadas
agoreras como el graznar de los cuervos
se deshacen en filosos hielos
que espantan al gorrión.
Sobre el opulento brillar interno del caleidoscopio
desvelo mi amanecer sin futuro.
Y me conformo con mi abrojo que pronto será hoguera.
Trasnochan los jabalíes que desafían a las brujas
La torre desmochada me invita al último vuelo.
Es plenilunio y el mar acoge mi último cantar.
Ilust.: Joan Miró. "Etoile bleu."
El piano se desgrana tallando notas de pórfido
Como una granada abierta
como un beso
como un sol
Sus cálidos sonidos se deslizan
como gotas de aroma líquido.
Extático en la noche recibo la caricia de una mano
la mano de una brisa
o de una levísima ola
La luna es mi aliada entre los flemáticos pinos
Dibujo círculos como salmodias en los viejos pergaminos
-la piel de mi mano cansada es mi más puro pergamino-
mientras apaciento oráculos y traviesas golondrinas.
Construyo con el tiempo que no vivo árboles con escaleras
Sobre la lámina brillante del mar en el plenilunio
escribo mis más candentes canciones
pero las ávidas aguas impiden su vuelo al cielo.
Torres desmochadas para consuelo del ave
y apenas zarzales ásperos para mi descanso guerrero
No me traen las negras nubes las noticias esperadas
agoreras como el graznar de los cuervos
se deshacen en filosos hielos
que espantan al gorrión.
Sobre el opulento brillar interno del caleidoscopio
desvelo mi amanecer sin futuro.
Y me conformo con mi abrojo que pronto será hoguera.
Trasnochan los jabalíes que desafían a las brujas
La torre desmochada me invita al último vuelo.
Es plenilunio y el mar acoge mi último cantar.
Ilust.: Joan Miró. "Etoile bleu."