Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo la quise...
Pero desapareció.
Qué gran misterio. ¿ Será un desvarío, por mi parte ?
O una broma siniestra. Magdalena, ¿ Dónde estás ?
Te echo mucho de menos. Palparte sendos senos, con mis manos de pianista...
Trapecista circense; te mando una bomba nuclear.
Ojalá pudiera arruinar la ciudad en la que vives, y reducirla a escombros.
Pero soy bueno, en el fondo. Predico el Amor-Sencillez, y el Amor-Bondad.
Magdalena, ¡ Vuelve a casa, por Navidad ! El que trabaja con tiza, se mancha de tiza.
Al que masa y amasa, estas cosas le pasan. Por suerte, de mis heridas brotaron sus cicatrices.
Perteneces al convento de las Adoratrices.
Yo, mientras tanto, voy de psiquiatra en psiquiatra.
La medicación, con todas sus píldoras. El sueño, pletórico. Debo reconocerlo.
El salario mínimo, se vuelve máximo. La mente humana es delicada y el asunto, peliagudo.
He de pagar. Hija mía, donde quiera que estés, reza por mí, y por mi cabezonería.
Pues me he propuesto pintar cuadros al óleo.
Pero desapareció.
Qué gran misterio. ¿ Será un desvarío, por mi parte ?
O una broma siniestra. Magdalena, ¿ Dónde estás ?
Te echo mucho de menos. Palparte sendos senos, con mis manos de pianista...
Trapecista circense; te mando una bomba nuclear.
Ojalá pudiera arruinar la ciudad en la que vives, y reducirla a escombros.
Pero soy bueno, en el fondo. Predico el Amor-Sencillez, y el Amor-Bondad.
Magdalena, ¡ Vuelve a casa, por Navidad ! El que trabaja con tiza, se mancha de tiza.
Al que masa y amasa, estas cosas le pasan. Por suerte, de mis heridas brotaron sus cicatrices.
Perteneces al convento de las Adoratrices.
Yo, mientras tanto, voy de psiquiatra en psiquiatra.
La medicación, con todas sus píldoras. El sueño, pletórico. Debo reconocerlo.
El salario mínimo, se vuelve máximo. La mente humana es delicada y el asunto, peliagudo.
He de pagar. Hija mía, donde quiera que estés, reza por mí, y por mi cabezonería.
Pues me he propuesto pintar cuadros al óleo.
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