Raúl Cerdeño
Poeta recién llegado
EL PIRATA DEL AMOR
Qué belleza inmensa, infinita, pura,
disimulada en silencios sonoros.
Que parece que fueras el tesoro
que soñaba en aquellas aventuras.
No es difícil llegar a la locura
cuando me pierdo en todos tus recodos,
que si estoy tan a gusto me acomodo
y comienzo a perder la singladura.
Qué pirata no hubiera perseguido
por los océanos, la misma tierra,
que una dama le tuviera bendecido,
y hacer siempre el amor y no la guerra.
A pesar de quedarse desvalido,
sin pendón de tibias y calavera.
Qué belleza inmensa, infinita, pura,
disimulada en silencios sonoros.
Que parece que fueras el tesoro
que soñaba en aquellas aventuras.
No es difícil llegar a la locura
cuando me pierdo en todos tus recodos,
que si estoy tan a gusto me acomodo
y comienzo a perder la singladura.
Qué pirata no hubiera perseguido
por los océanos, la misma tierra,
que una dama le tuviera bendecido,
y hacer siempre el amor y no la guerra.
A pesar de quedarse desvalido,
sin pendón de tibias y calavera.