Tras la estela de un escualo,
raudo navega el velero
de un capitán bucanero
tuerto y con pata de palo.
Larga la vela el trinquete
y en el castillo de popa
sorbe el pirata una copa
y acicala su mosquete.
Alentado por el viento
cruje el mástil del bajel
y alarmado el timonel
vira el barco a sotavento.
Rechina el casco. Una ola
Se ensaña en plena cubierta
Y el capitán grita “alerta,
poned rumbo a La Española”.
Se dirige hacia otros lares
el viejo barco pirata
-bajo una luna de plata-
terror de los siete mares.
raudo navega el velero
de un capitán bucanero
tuerto y con pata de palo.
Larga la vela el trinquete
y en el castillo de popa
sorbe el pirata una copa
y acicala su mosquete.
Alentado por el viento
cruje el mástil del bajel
y alarmado el timonel
vira el barco a sotavento.
Rechina el casco. Una ola
Se ensaña en plena cubierta
Y el capitán grita “alerta,
poned rumbo a La Española”.
Se dirige hacia otros lares
el viejo barco pirata
-bajo una luna de plata-
terror de los siete mares.