Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Esta vez decidí llorar silencio
con pretensión oscura y transparente,
es decir, sin perderte de repente,
como en otros rincones que presencio.
No respeto el paisaje ni el ambiente
en que he hundido tu sombra. Me conciencio
de la boca en que a penas evidencio
una segunda tú, que no me miente,
lo profundo de ti, superficial,
el camino del cambio que querías
para armar la distancia que era libre,
recorrida de un yo referencial,
mi destino cosido a las vacías
caricias con tu nombre sin calibre.