jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
si tuviera la posibilidad
de follarse a cualquier mujer que él quisiera
sin restricción alguna sin límite de tiempo
hacer con ella lo que le diera la gana
y luego apartarla y ponerse a follar
con la siguiente que pasara
o no apartarla y follarse a las dos al mismo tiempo
follarlas hasta hartarse y luego proseguir
su corto camino hasta encontrar otra que le diera la gana
de follársela porque tiene los ojos verdes
o azules o amarillos y las piernas largas
o no tan largas pero bien torneadas
o porque está flaca o porque está gorda
o porque cuando ella pasó a su lado él tuvo una erección
y se la folló allí mismo y de paso a la que iba con ella
y luego nunca las volvió a ver ni siquiera supo sus nombres
llegaban y abrían las piernas y se iban
un río interminable de mujeres que nunca dejaba de correr
un hartazgo una demolición a fondo del deseo hasta la más mínima partícula
sin dar tiempo a su restablecimiento ni a la construcción de una urdimbre
de motivos pre-neuróticos que hicieran aconsejable
comenzar a pensar en la conveniencia de una relación formal
si tuviera esa posibilidad
ningún hombre se enamoraría
de follarse a cualquier mujer que él quisiera
sin restricción alguna sin límite de tiempo
hacer con ella lo que le diera la gana
y luego apartarla y ponerse a follar
con la siguiente que pasara
o no apartarla y follarse a las dos al mismo tiempo
follarlas hasta hartarse y luego proseguir
su corto camino hasta encontrar otra que le diera la gana
de follársela porque tiene los ojos verdes
o azules o amarillos y las piernas largas
o no tan largas pero bien torneadas
o porque está flaca o porque está gorda
o porque cuando ella pasó a su lado él tuvo una erección
y se la folló allí mismo y de paso a la que iba con ella
y luego nunca las volvió a ver ni siquiera supo sus nombres
llegaban y abrían las piernas y se iban
un río interminable de mujeres que nunca dejaba de correr
un hartazgo una demolición a fondo del deseo hasta la más mínima partícula
sin dar tiempo a su restablecimiento ni a la construcción de una urdimbre
de motivos pre-neuróticos que hicieran aconsejable
comenzar a pensar en la conveniencia de una relación formal
si tuviera esa posibilidad
ningún hombre se enamoraría