manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Mi acorde vuela y se llama noche prendida,
su continuidad congénita deriva en soledad,
intrínseco en una proporción de proteína sustancial
mi carácter que deambula haciéndole el amor a la madrugada,
sus garras raspándome la espalda, su espinazo roto al pleamar de las estrellas,
estoy en una rada soñante esperando el vuelo,
con mis ojos de insecto y piel de cocodrilo veo cantar la madrugada,
no hablo de amor,
no hablo del supuesto romance que pueda haber con mis dedos,
es algo que emana de las paredes, de los nervios de los animales,
de lo vivo, nada me importa lo que no merece mi atención,
es algo que se ve en el brillo de los ojos, algo que se respira,
tal vez el tema sea un piquete de zancudo,
así se pierde sangre en pequeñas dosis,
el poema esta solo tanto que no cabe,
esta en silencio, en un mute
apenas se defiende,
en la danza de la luna,
allí esta impreso ese algo.